
¿Te imaginas un partido de la Liga Femenina Endesa donde todos los tiros valieran dos puntos? Aunque hoy nos parece imposible concebir el baloncesto sin la emoción de un tiro de larga distancia en el último segundo, la línea de tres puntos es una incorporación relativamente reciente en la historia de nuestro deporte. Su llegada no solo cambió el marcador, sino que redefinió por completo la táctica, el físico de las jugadoras y la geometría del parqué. El triple, ya forma una de nuestras historias favoritas del Baloncesto, no te pierdas su evolución:
El origen experimental: 1945 y el primer intento
A diferencia de lo que muchos creen, el triple no nació en la NBA. El primer registro de un partido con línea de tres puntos se remonta al 2 de febrero de 1945, en un enfrentamiento universitario entre Columbia y Fordham. Sin embargo, fue una prueba aislada que no cuajó en las instituciones conservadoras de la época.
No fue hasta 1961 cuando la American Basketball League (ABL) la implementó de forma oficial, seguida por la mítica ABA (American Basketball Association) en 1967. El comisario de la ABA, George Mikan, definió el triple como el «home run del baloncesto», una herramienta para que las jugadoras y jugadores más pequeños pudieran competir contra los gigantes de la zona.
La llegada del triple al baloncesto FIBA y femenino
El baloncesto internacional tardó más en aceptar este cambio. La FIBA introdujo la línea de 6,25 metros en 1984, justo después de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.
Para el baloncesto femenino, esta norma fue una auténtica bendición táctica. Antes de 1984, las defensas se cerraban sobre la zona, haciendo que el juego fuera muy físico y congestionado. La aparición del triple obligó a las defensas a expandirse, permitiendo que las bases y escoltas con buen tiro exterior se convirtieran en las nuevas protagonistas del juego.
Evolución de la distancia: El cambio de 2010

Un hito clave en la historia moderna fue el retraso de la línea. El 1 de octubre de 2010, la FIBA aumentó la distancia de 6,25 metros a los actuales 6,75 metros.
Este cambio de 50 centímetros supuso un reto físico:
- Mayor potencia de tren inferior: Las jugadoras tuvieron que adaptar su mecánica de tiro para mantener la precisión a mayor distancia.
- Espaciado (Spacing): Al alejarse la defensa, se generó más espacio para las penetraciones y el juego de «pick and roll».
Impacto táctico en el juego femenino actual
Hoy en día, el baloncesto femenino profesional se caracteriza por una eficiencia asombrosa desde el perímetro. Si analizamos la evolución de la técnica, hemos pasado de un tiro de apoyo a un tiro en suspensión con una velocidad de ejecución mínima.
En competiciones como la WNBA o la Euroleague Women, el triple ya no es un recurso desesperado, sino la base del sistema ofensivo. Estadísticamente, se ha demostrado que un 33% de acierto en triples equivale a un 50% en tiros de dos puntos, lo que ha llevado a equipos a basar su juego en la búsqueda constante de la jugadora liberada en la esquina (el famoso corner triple), donde la distancia es ligeramente menor debido a la geometría de la cancha.
Curiosidades históricas que debes conocer
- El primer triple en España: Se anotó en 1984, y desde entonces, la evolución de las especialistas nacionales ha situado a España como una potencia en tiro exterior.
- La zona de nadie: Antes del cambio de 2010, muchas jugadoras dominaban el tiro de media distancia. Con la nueva línea, ese tiro «largo de dos» ha ido desapareciendo por ser estadísticamente poco eficiente.
- La precisión femenina: Históricamente, las ligas femeninas suelen registrar porcentajes de acierto en triples muy similares (y a veces superiores) a las masculinas, demostrando una depuración técnica exquisita.
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre el Triple en el Baloncesto Femenino
Actualmente, la distancia oficial en competiciones FIBA (incluyendo la Liga Femenina Endesa y Euroliga) es de 6,75 metros desde el centro del aro.
Sí, desde la temporada 2022, la WNBA unificó su distancia con la normativa internacional, situándola también en los 6,75 metros. Anteriormente, la liga estadounidense utilizaba la distancia de $6,25$ metros.
La línea de tres puntos se implantó oficialmente en las ligas españolas en la temporada 1984-1985, siguiendo la normativa internacional tras los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.
Por una cuestión de espacio físico. Para evitar que las jugadoras pisen fuera de la pista al tirar desde la esquina, la línea se vuelve recta para garantizar un espacio mínimo de 0,90 metros entre la línea de triple y la línea de banda.
En el año 2010, la FIBA decidió alejar la línea de triple 50 centímetros, pasando de los históricos 6,25 metros a los 6,75 metros actuales, con el objetivo de descongestionar la zona de juego.


